El Metro de Madrid fue inaugurado en 1919. En aquel año, los 3,5 km de la Línea Norte-Sur entre Sol y Cuatro Caminos daban servicio a una ciudad de unos 600.000 habitantes. Ese primer día lo utilizarón 56.000 viajeros y la recaudación fue de 8.443 pesetas (unos 51 euros).

El transporte suburbano de Madrid ha seguido creciendo y hoy es la tercera red más extensa de Europa (tras Londres y Moscú). Consta de unos 300km de recorrido -muchos más si incluimos el metro ligero y los trenes de Cercanías con los que conecta-. Seguro que los usuarios que el año pasado hicieron 626 millones de viajes agradecen la apuesta permanente por este medio de transporte urbano y los tres intentos de candidatura olímpica fallida que lo han consolidado.

Durante la guerra civil (1936-39) los túneles sirvieron de refugio mientras caían las bombas sobre Madrid. Los trenes se utilizaron como ambulancias y también trasladaron cadáveres y ataúdes hacia los cementerios del este.

A lo largo de esta historia centenaria, las distintas obras, ampliaciones y cambios han dejado un rico legado de estaciones extraordinarias. Entre las más singulares, destacamos:

Tirso de Molina:

(Línea 1) Al ampliar la red en 1920, se encontraron huesos de los monjes del convento de la Merced. Se depositaron en los andenes y cubrieron con azulejos. Dicen que aún se oyen sus voces a medianoche. Esta estación también exhibe, sobre un plafón de azulejos, un antiguo escudo en bronce de la ciudad, con su oso y madroño.

Chamartín:

(Línea 1) Espectacular mural titulado: "Iguazu" de Vicente Patón y Alberto Tellería. Una singularísima cascada con efecto de luces de 50 metros de longitud y 21 de altura (en curva) une todos los puntos de vista de la estación.

Chamberí:

(Plaza de Chamberí) Esta estación "fantasma" dejó de utilizarse en 1966 por su situación en curva. Conserva el encanto de los azulejos y la publicidad de entonces. Se puede visitar gratuitamente de jueves a domingo.

(Hay otra estación fantasma en Arroyo del Fresno, pero esta es más moderna y nunca se llegó a utilizar).

Alto Arenal:

(Línea 1) Expone en su vestíbulo un antiguo vagón de 1928. Mucho más moderna es la instalación de espejos cóncavos, de Carmen Calvo, en la que se reflejan los pasajeros actuales.

Goya:

(Líneas 2 y 4) Un homenaje al excepcional pintor aragonés, sus andenes lucen copias de algunas de sus obras como los Caprichos, la Tauromaquia, La Vendimia y un autorretrato de 1795.

Ópera:

(Líneas 2 y 5) Conserva un pequeño museo dedicado a los restos arqueológicos de la Fuente de los Caños del Peral y el acueducto de Amaniel que abastecieron a la población de la zona (incluido el Palacio Real) durante siglos.

Carpetana:

(Línea 6) Hace 14 millones de años, esa zona de Madrid era un pantano tropical. Durante las obras de ampliación de 2008 se encontraron cerca de 1.500 restos de animales y plantas. Un feroz mastodonte a tamaño real es la pieza más importante de este pequeño museo prehistórico. Nos recuerda el poco tiempo que los humanos llevamos aquí.

Villaverde Alto:

(Línea 3) Un mosaico mural del barrio realizado con las fotos del DNI de 20.000 vecinos del barrio. Obra de la arquitecta Natalia Belén Sánchez.

Hospital 12 de octubre:

(Línea 3) El espectacular gran mural "Humani Corporis" de Luis Sardá y Carlos Alonso nos da la bienvenida. Representa una docena de enormes cuerpos humanos de unos 4 metros de altura sobre láminas de anatomía del siglo XIX.

Pinar de Chamartín:

(Líneas 1 y 4) Esta estación inaugurada en 2007 exhibe en su vestíbulo un tranvía de la serie 477, muy cinéfilo. Se utilizó en los rodajes de las películas Doctor Zhivago de David Lean y en Las bicicletas son para el verano de Jaime Chávarri.

Retiro:

(Línea 2) Uno de los andenes de esta antigua estación está decorado con tres murales representando escenas del Retiro "fantástico" del gran dibujante y académico Antonio Mingote.

Sol:

(Líneas 1, 2 y 3, acceso al intercambiador de Cercanías) La más antigua estacion de la red también conserva restos históricos. Para verlos debemos franquear los torniquetes de Cercanías. Entre las escaleras mecánicas que nos llevan a las vías podemos curiosear los cimientos de la iglesia y el Hospital Buen Suceso así como restos de antiguas edificaciones y cuadros que nos muestran la configuración de la Puerta del Sol en épocas anteriores.

Paco de Lucía:

(Línea 9) La estación que iba a ser Costa Brava fue rebautizada en 2016 como homenaje a Paco de Lucía, el maestro universal de la guitarra recientemente fallecido. El genio flamenco protagoniza un grafitti "permanente" de 300 metros cuadrados de los artistas urbanos Okuda San Miguel y Rosh333. Del colorido mural parecen emanar las notas cantarinas del magistral y eterno "Fuente y caudal".

Mucho arte y cultura por descubrir en las estaciones de uno de los mejores metros del mundo. Aquí te dejo el plano del metro para que ubiques todas estas paradas con historia.